Equilibrio socioindividual

Consciente de que existe una realidad en la cual muchos que se acercan a la Educación Física lo hacen pensando en su provecho personal, deporte, fitness, preparación física, fisicoculturismo, baile, etc., expresando que no les interesa la pedagogía, tanto porque no les gusta, no hay trabajo en las escuelas y si hay, les pagan poco, debo recordarles a todos aquellos que así piensan que la UNIVERSIDAD no tiene como objeto preparar técnicos (para los cuales están los IFT). Por otro lado, la labor de todo profesor con posgrado en educación es buscar la apertura de las mentes, elevar el espíritu crítico y el pensamiento divergente. No estoy por negar el derecho de todo ser humano de buscar su propio destino, pero mi labor no tiene que ver con eso. Soy un docente que optó por la formación pedagógica por convicción, por principios y valores más allá de mis propias habilidades deportivas. Además, la historia de la humanidad ha demostrado que nadie puede estar seguro de lo que quiere hasta que no ha experimentado otras realidades. Por ello una de mis labores es mostrar a mis estudiantes que hay “algo” más allá del cuerpo, más allá de lo que ven los ojos o de lo que los sentidos pueden captar. La realidad es una creación social y todos los individuos interpretan esa realidad a su conveniencia, por lo cual no es fácil escapar de los mitos y leyendas. Si llegaste a la universidad no fue para repetir la historia o hacer más de lo mismo… para ello habría bastado que te quedes en tu casa o sigas jugando en la plaza de tu barrio. La universidad te exige un compromiso más allá de tu ego. Debemos estar al servicio de una humanidad que no ha tenido las mismas oportunidades que nosotros hemos tenido. Si cierta realidad social me pide que forme personas para el lucro, para la utilidad de la sobrevivencia fría y mecánica, debo decirle que esa formación no es digna de las aulas universitarias, menos si esta se declara pública y del pueblo. Tenemos derecho a hacer lo que más nos gusta o nos realiza como personas, pero así también tengo el deber de atender las necesidades sociales y educativas de otros que no llegaron donde nosotros estamos. Algunas universidades y algunos docentes se han rendido a la demanda de mercado formando profesionales solo para el individualismo, la competición y el espectáculo frío y calculador. Algunos, recién egresados, celebran la compra de su primer auto aunque no tengan casa donde vivir. Entiéndase bien: estudiar en la universidad es mucho más que pasar materias y obtener un título. En general, no es difícil estudiar una carrera, lo francamente difícil es ejercer los saberes y crear nuevo conocimiento a partir del equilibrio simbiótico entre la teoría y la práctica profesional. La esencia de la existencia humana es la modificación de una realidad, esencia misma de la razón de un universo en constante transformación. Vamos a buscar el equilibrio entre aquello que quiero para mí y aquello que los otros necesitan de mí. Los invito a educarse y no solo a instruirse. A buscar más allá de sus posibilidades corporales. La Educación Física puede ser una bella misión social si le das una oportunidad a la pedagogía que en ella vive.