¿Qué se necesita para cambiar?

 

Hace unos días un estudiante, futuro profesor de Educación Física, me hacía esa pregunta a la luz de lo que, según él, ha venido observando en las prácticas pedagógicas y profesionales, ya que al parecer no hay una clase diferente de la que él tuvo hace unos 10 años atrás. La pregunta indicada, me obliga a reconocer que en gran medida el estudiante tiene razón, a simple vista pareciera ser que la clase de Educación Física no ha variado ni sus dinámicas ni su forma de ejecutar sus contenidos. Es decir, la clase que su hijo o nieto tienen hoy en la escuela o liceo, es muy idéntica, por no decir la misma, que tuvo usted cuando estuvo quizá en la misma escuela o liceo. Pero, ¿es que debería ser diferente? La lógica nos dice que sí, y la Reforma Educacional implementada el año 1996 nos obliga a cambiar. El cambio más substancial que debería haber aparecido en las clases de nivel escolar se relaciona con el hecho de observar la intervención pedagógica ya no sólo como desarrollo de las capacidades y habilidades físicas bajo el paradigma deportivo. Y es tan así, que en parte ese tipo de intervención no ha sido ni suficiente ni eficiente en razón a estimular a la población al hábito de la actividad física regular. Un gran porcentaje de estudiantes que egresan de la Enseñanza Media, no vuelven a practicar actividad física moderada nunca más. Por otro lado, las Escuelas de Educación Física, donde se forman los futuros profesores del área, son las principales responsables en producir un cambio, ya que es allí donde, supuestamente, están quienes investigan, estudian y proponen nuevas formas de intervención, indicando las orientaciones pedagógicas a la luz de una visión de ser humano acorde a los tiempos y condiciones socio-culturales de cada sociedad. Es muy difícil que se produzca un cambio desde la nada, es decir, cualquier cambio nace desde el deseo de cambiar, pero luego es necesario alimentar ese deseo con conocimiento. Es un cambio de actitud, un cambio que conlleva un sentido de responsabilidad profesional que nos obliga a no repetir todos los años y todas las clases lo mismo. Muchas asignaturas han cambiado hasta su nomenclatura, por ello invitamos a los colegas a cambiar en las clases de Educación Física, al menos, la forma de realizar el “calentamiento previo”.

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