Por qué la Educación Física no puede ser ciencia

Por qué la Educación Física no puede ser ciencia:

La objetividad y la generalización son requisitos de cualquier ciencia; es por ese motivo que buscar una definición de la Educación Física como ciencia no es viable, ya que dicha área del conocimiento  es un fenómeno cultural en el cual las dinámicas relacionales humanas suceden a través de la ínter subjetividad de los involucrados. Objetivar y generalizar en la Educación Física significaría obviar las variables culturales y las conductas emocionales que cambian constantemente en cada interacción entre seres humanos y que, consecuentemente, modifican los comportamientos de los participantes, haciendo variar los resultados de una investigación cada vez que se aplica un test… a menos claro, que nos estemos refiriendo al ser humano como OBJETO y no como sujeto histórico capaz de modificar la realidad y su propia circunstancia existencial. También se debe considerar que, según Santin (1990, p.68) el positivismo científico nos llevó a asumir actitudes impositivas y dogmáticas. Delante de una fórmula matemática, delante de la comprobación de un experimento científico, delante de la verdad objetiva no se admite cuestionamiento, sólo adhesión. Esto porque las ciencias parten de la aceptación de un conjunto de principios incuestionables, de la seguridad de sus métodos, la exactitud y rigor de sus resultados y de la eficacia de sus explicaciones. En esta perspectiva los científicos se transformaron en los grandes sabios y la cientificidad se volvió el único criterio de la verdad, una verdad a ser enseñada y aprendida. Todo esto hace creer que las ciencias poseen la llave de las soluciones de todos los problemas. A partir de lo anteriormente expuesto, me parece necesario instalar una mirada desde otro ángulo respecto a  qué y cómo se investiga en Educación Física, ya que podemos constatar que todo el conocimiento científico hasta aquí producido no ha conseguido dar respuesta a las preguntas y problemas fundamentales de la humanidad, a pesar del avance tecnológico aún tenemos millones de seres muriendo de hambre, viviendo en la pobreza denigrante y una violencia que avergüenza. Por lo tanto, mi elección tiene que ver con no incrementar estos índices, tiene que ver con compartir sentimientos y emociones que me coloquen en sintonía con la vida del otro, con sus sueños y esperanzas. El conocimiento, muchas veces, nos coloca uno encima del otro, las emociones nos igualan colocándonos uno al lado del otro. Por ello es importante reconocer las emociones como motores de nuestra existencia; la razón muchas veces nos separa intentando justificar cada uno de sus planteamiento retóricos, amparados por un supuesto acceso a una verdad inventada para conformar o confirmar nuestras propias expectativas o convicciones, o para manipular a quienes no poseen dicho “nivel” explicativo.

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