Pedagogía reflexiva y crítica

Partiendo del presupuesto que una pedagogía centrada en el estudiante obliga a la reflexión crítica de ¿Para quién educamos?, es necesario preguntarse también sobre el mundo que nos rodea, lo que esperamos de él y cómo nos vemos en ese mundo que queremos, antes de proponer a nuestros estudiantes una materia determinada. Esto, porque considero de suma importancia buscar y aunar criterios en relación a una vida que se sostenga en ideales humanos comunes, respetando las particularidades culturales de todos nosotros. Desde donde entendiendo, una pedagogía reflexiva y crítica, debe comenzar el proceso de aprendizaje buscando un punto de encuentro entre los intereses individuales y lo que vamos a entender, en la actualidad, por responsabilidad y compromiso con las problemáticas sociales. Por otro lado, concuerdo con los seres humanos con cierto grado de sensibilidad, que no queremos un mundo violento ni injusto en la distribución del bien común. Es decir, creo firmemente, que las intervenciones profesionales deben estar dirigidas hacia la toma de conciencia de nuestro rol en la construcción de una sociedad respetuosa, equitativa, y que se basan en una pedagogía consecuente con los principios humanistas declarados por grandes pedagogos como Paulo Freire y con el compromiso social declarado por varias universidades de nuestro país. El profesional que se forme en la universidad debe tener presente que su principal compromiso está con la formación humana de quienes sean intervenidos por su accionar pedagógico, lo que finalmente redunda en anteponer valores y principios humanos a la enseñanza de cualquier dominio técnico, funcional y utilitario. Una pedagogía reflexiva y crítica, debe llevar al estudiante a reconocer los dominios culturales que se le han impuesto y, desde una perspectiva socio-histórica, superar lo aprendido, desaprender y volver a construir un conocimiento, de tal manera que podamos enfrentar antiguos desafíos con nuevas ideas. Pedagogía sin reflexión, es pedagogía muerta; pedagogía sin crítica, es simple instrucción, porque se queda en la entrega de información, de la misma forma que lo puede hacer un computador.

Anuncios