Oportunidades y Condiciones

No es lo mismo tener igualdad de oportunidades que igualdades de condiciones. Esto es: todos podemos tener las mismas oportunidades, sin embargo no las mismas condiciones para competir en un mundo que se caracteriza por las desigualdades, en casi todo orden de cosas. Me refiero a esto por lo siguiente: no es lo mismos evaluar el desempeño docente de un profesor que recién comienza su vida laboral a evaluar a un profesor con más de veinte años de experiencia. Las variables que involucran a ambos no son las mismas. Por ejemplo. Un profesor con más de veinte años y cuatro hijos en la universidad, se le hace difícil mantener la concentración en su propio desempeño docente, puesto que su vida emocional está impregnada de ocupaciones que van más allá de las aulas. En cambio un profesor joven, con toda la energía propia de la edad, sin más ocupación o preocupación si se quiere, debería tener más tiempo para dedicarse a su desempeño docente, puesto que no solo tiene las mismas oportunidades, sino además se encuentra en condiciones óptimas para rendir un buen examen. El mismo fenómeno se puede trasladar a la evaluación que se hace para ingresar a la universidad. La PSU pone en igualdad de oportunidades a todos quienes la rinden, el problema radica en la igualdad de condiciones con la que se llega a dar tal examen. Bien sabemos cómo se dedican a este instrumento los colegios que cuentan con condiciones materiales bastante superiores a otros que difícilmente tienen profesores especializados en la materia. Esto de oportunidades y condiciones genera cierta confusión a la hora de determinar evaluaciones que se traducen en calificaciones que pueden generar un estado de angustia, proveniente de variables que si bien se parecen, no son las mismas para todos. Y podríamos hacer este mismo ejercicio intelectual para muchos otros fenómenos que se dan en la educación formal. Por lo tanto, la responsabilidad de las autoridades no está en generar solo igualdad de oportunidades, sino además igualar las condiciones en las que esas oportunidades se desarrollarán. Si no se equilibran las oportunidades con las condiciones, no podemos esperar que las personas resuelvan con éxito cada uno de los desafíos que implica la vida en sociedad, especialmente si no estamos en igualdad de condiciones.