Movimiento y Sentido

Los niños se mueven sin que se les solicite, diríamos casi sin pensar. Y se acostumbra a decir que el niño es puro movimiento o movimiento puro. Este juego de palabras no es por casualidad. Cuando decimos que el niño es “puro movimiento”, estamos diciendo que este se mueve porque no puede conocer el mundo de otra forma y cuando decimos que es “movimiento puro”, es porque para el niño el movimiento no está contaminado con segundas intenciones, como ocurre con los movimientos funcionales del aprendizaje de algún deporte. Pero ¿Qué le da sentido a un movimiento? Desde luego debemos distinguir entre los movimientos reflejos, los mecánicos, y los movimientos voluntarios. De acuerdo a ello también cabe preguntarse ¿Cuándo el ser humano pierde la voluntad de moverse?, y esta última pregunta nace producto de observaciones de clases de Educación Física, especialmente en Enseñanza Media. Aquel niño que era “puro movimiento” ya no se mueve, a menos que se le pida y, en algunos caso, cuando se le obliga. Pregunté a varios niños que corrían alrededor de una plaza, “¿por qué estaban corriendo?” Y la respuesta fue: “porque nos mandaron”. Con esto quiero decir que una de las razones por la cuales muchos niños ya no se mueven como en la infancia es porque el movimiento que se les pide que hagan carece de sentido para ellos. ¿Quién necesita aprender la invertida? El gimnasta. ¿Quién necesita aprender la bandeja en basquetbol? El basquetbolista. Y lo necesitan porque lo van a usar, por ello para ese niño aprender ese movimiento tiene sentido. Pero para la gran mayoría de nosotros no tiene sentido aprender cosas que NUNCA vamos a usar; solo es cuestión de hacer memoria y ver que muchas cosas que se nos enseñaron, ya las olvidamos. La actividad física en tanto actividad lúdica, no debería ser obligatoria, porque desde el momento que se obliga a las personas a realizar una actividad, éstas se revelan y la realizarán en tanto se les vigile o se les amenace con castigarlos si no lo hacen. Bajo estas circunstancias, estamos muy lejos de una Educación Física educativa, porque un principio básico de educación es la libertad de elección y la posibilidad de realizar una tarea solo por el placer de ejecutarla.