Motricidad y Música

 

El ritmo está presente en todas las manifestaciones de la motricidad humana, es universal y lo percibimos en todos los movimientos de la vida. El ritmo y el movimiento humano se desarrollan simultáneamente en el tiempo y en el espacio. De esta forma, confirmamos que el movimiento es ritmo y que ambos están ligados a lo espacio-temporal. Sobre todo si entendemos el movimiento como la capacidad del ser humano de actuar con intención, sentido y significado. Considerado como capacidad físico-perceptiva fundamental para el desarrollo humano, el ritmo es poco trabajado de forma intencional en las clases de Educación Física. En la música, la melodía es el elemento que está directamente ligada a la afectividad, en tanto el ritmo posibilita tomar consciencia del cuerpo; la melodía estimula los estados afectivos y la armonía favorece los estados intelectuales. Todo ser humano posee ritmo en su cuerpo y se manifiesta en los latidos de su corazón, la respiración, el habla y en las formas básicas de locomoción. Por eso el ritmo es el elemento de la música que se encuentra más asociado al movimiento y a la Educación Física. El trabajo con actividades rítmico motrices, acompañado de temas musicales, es imprescindible para la educación y desarrollo integral del ser humano. Además, son actividades alegres, placenteras y motivadoras que, si son bien conducidas, llevan a los participantes al pleno desarrollo de capacidades cognitivas, socio-afectivas, motrices y emocionales. La influencia y el poder que caracterizan la música como soporte en los procesos pedagógicos se refleja en un incremento de la creatividad y estados mentales superiores, junto con la expresividad de emociones que nos invitan a compartir con otros y colaborar en actividades de carácter lúdico. Desde el punto de vista del comportamiento neuro-motriz, estimular al niño o niña con actividades rítmico-musicales, permite que desarrollen la capacidad de medir distancias y tiempos en que los objetos se mueven, que posteriormente se traduce en calcular adecuadamente la velocidad y dirección que el cuerpo debe ejecutar al cruzar una calle o evitar chocar con otras personas que se mueven en el mismo espacio.